sentimientos!
Hay algo en ese ánimo que a veces la torna filosa, crÃtica e implacable.
Quizás la necesidad de llenar vacÃos, consume mucho de su tiempo.
Es que los seres humanos, detestamos el vacÃo.
Y más aún, el no poder llenarlo.
No hay nada malo en tu bondad, sólo la desmesura que se derrama sin querer, inconcientemente, en el exceso de atención.
Pero es esa forma de ser, la que inunda nuestros dÃas de Sol, cosiendo y cosiendo…
Te quiero Xae.
Eduardo

Y ese fue el pasillo donde el TÃo Mario encontró la muerte casi sin pensarlo. A todos nos sorprendió la siempre rápida partida, sin poder decir sentimientos, palabras, abrazos y sonrisas.
Nunca podemos remediar el no decir, es por eso que la culpa estigmatiza las pérdidas, cuando uno se queda con el sinsabor del no haber disfrutado lo cotidiano y lo simple, que la vida nos ofrece.
In Memoriam Mario Strobietto (mi querido TÃo Mario).



















