29
Octubre

El silencio acudió tarde a la cita.
La luz del mediodÃa, ya pasado, envejecida por leves amarillos, llegó obligada a encontrarse con esa sensación de vacÃo, auspuciada por el silencio, compañero en esta ocasión de una reunión por demás peculiar.
Faltaba el sinsentido para redondear la idea de falsa tranquilidad que habÃa en el ambiente.
Eduardo Cesario


















